No estás solo si acabas de descubrir que tu hijo sufre acoso escolar pero también acosa a otros compañeros. Como abogado especializado en casos de bullying y ciberbullying, he visto esta situación más veces de lo que imaginas. ¿Qué hacer si el hijo acosado también acosa a otros? Esta realidad, aunque compleja, tiene solución si actuamos correctamente. Te explicaré las medidas legales y educativas que puedes tomar para proteger a tu hijo y ayudarlo a cambiar su comportamiento.
El fenómeno del «acosado-acosador»: comprendiendo la dinámica circular del bullying
Cuando descubrimos que nuestro hijo no solo es víctima sino también perpetrador de acoso, nos enfrentamos a una situación particularmente delicada. Este fenómeno, conocido como dinámica circular del acoso, ocurre cuando un menor que sufre hostigamiento reproduce esos mismos comportamientos con otros compañeros, generalmente más vulnerables.
En mi experiencia defendiendo casos donde el menor es simultáneamente víctima y acosador, he comprobado que este comportamiento suele ser una respuesta defensiva: el niño intenta recuperar la sensación de control y poder que pierde cuando es acosado.
Señales que indican que tu hijo puede estar en esta situación dual
- Cambios bruscos de comportamiento según el entorno
- Actitud defensiva o agresiva en casa cuando se menciona el colegio
- Negación rotunda ante acusaciones de acoso a otros
- Justificación de conductas agresivas como «bromas» o «juegos»
- Síntomas de ansiedad combinados con comportamientos dominantes
Primeros pasos cuando descubres que tu hijo acosado también acosa
Lo primero que debes saber es que actuar con rapidez es fundamental, pero sin precipitaciones que puedan empeorar la situación. He visto casos donde la actuación equilibrada de los padres marcó la diferencia en la resolución del conflicto.
Aquí viene lo que muchos padres no saben: debes abordar ambas facetas del problema simultáneamente, sin priorizar una sobre otra. Tu hijo necesita protección como víctima y orientación como acosador.
Pasos inmediatos a seguir:
- Mantén una conversación calmada y sin juicios con tu hijo para entender ambas situaciones
- Contacta con el centro educativo solicitando una reunión con el tutor y el departamento de orientación
- Exige la activación del protocolo antibullying para proteger a tu hijo como víctima
- Solicita intervención psicológica especializada en acoso escolar
- Documenta todos los incidentes, tanto los que sufre como los que provoca
Responsabilidad legal y educativa en casos de hijos que son víctimas y acosadores
La Ley Orgánica 8/2021 (LOPIVI) establece un marco de protección integral a la infancia que contempla tanto a víctimas como a menores con comportamientos violentos. Como padre o madre, debes conocer que tienes responsabilidad legal sobre las acciones de tu hijo, según establece el art. 1903 del Código Civil.
La clave está en actuar rápido, y te explico por qué: el centro educativo tiene la obligación de activar protocolos de actuación ante situaciones de acoso según el Real Decreto 732/1995, pero muchos colegios se muestran reacios cuando el caso implica a un menor que es tanto víctima como acosador.
Medidas educativas y terapéuticas recomendadas
En estos casos, he comprobado que el enfoque más efectivo combina:
- Terapia psicológica individual para trabajar tanto el trauma de ser acosado como las conductas agresivas
- Programas de habilidades sociales y gestión emocional
- Mediación escolar supervisada por profesionales
- Establecimiento de contratos de comportamiento con consecuencias claras
- Seguimiento conjunto entre familia, colegio y profesionales de salud mental
¿Cómo abordar la situación con el centro educativo cuando tu hijo es víctima y acosador?
Te cuento lo que realmente funciona: presentar un escrito formal dirigido a la dirección del centro exponiendo ambas situaciones y solicitando medidas concretas. Según la Instrucción 10/2005 de la Fiscalía General del Estado, los centros deben actuar ante cualquier indicio de acoso escolar, independientemente de la complejidad del caso.
Si el centro no responde adecuadamente, puedes acudir a la Inspección Educativa de tu Comunidad Autónoma. En casos graves, la denuncia ante la Fiscalía de Menores es una opción, aunque siempre recomiendo agotar primero las vías educativas y terapéuticas.
Modelo de comunicación efectiva con el centro
Un enfoque constructivo incluye:
- Exponer los hechos objetivamente, sin acusaciones
- Solicitar la activación simultánea de protocolos de protección y corrección
- Proponer colaboración entre familia y centro
- Pedir reuniones periódicas de seguimiento
- Dejar constancia escrita de todas las comunicaciones
Estrategias para ayudar a tu hijo a romper el ciclo de violencia
Como abogado que ha acompañado a decenas de familias en esta situación, considero fundamental trabajar en el desarrollo de la empatía y la comprensión del daño causado. El art. 4 de la LOPIVI establece el derecho de los menores a recibir apoyo para modificar conductas violentas.
Las estrategias más efectivas incluyen:
- Establecer límites claros y consecuencias proporcionadas
- Reforzar positivamente comportamientos empáticos y cooperativos
- Enseñar técnicas de autorregulación emocional
- Fomentar actividades que mejoren la autoestima de forma saludable
- Supervisar estrechamente las interacciones sociales, especialmente online
Preguntas frecuentes sobre hijos que son víctimas y acosadores a la vez
¿Puede mi hijo enfrentar consecuencias legales por acosar aunque también sea víctima?
Sí, aunque sea víctima, tu hijo puede enfrentar consecuencias según su edad. Los menores de 14 años no tienen responsabilidad penal, pero sí pueden aplicarse medidas educativas. Para mayores de 14, la Ley Orgánica 5/2000 de Responsabilidad Penal del Menor contempla medidas que priorizan la reeducación sobre el castigo. El estatus de víctima puede considerarse como atenuante, pero no exime de responsabilidad.
¿Qué responsabilidad tiene el centro educativo en estos casos complejos?
El centro tiene la obligación legal de proteger a todos los alumnos y actuar ante cualquier forma de violencia, según establece la Ley Orgánica 2/2006 (LOE). Su responsabilidad incluye tanto proteger a tu hijo cuando es víctima como intervenir cuando acosa a otros. Si el centro no actúa adecuadamente, puede incurrir en responsabilidad civil por omisión según el art. 1903 del Código Civil.
¿Qué tipo de apoyo psicológico necesita un niño que es víctima y acosador?
Estos casos requieren un abordaje psicológico especializado que trabaje simultáneamente el trauma de ser víctima y la modificación de conductas agresivas. La terapia cognitivo-conductual combinada con técnicas de regulación emocional suele ser efectiva. Es fundamental que el profesional tenga experiencia específica en acoso escolar y en la dinámica del «acosado-acosador».
Conclusión
Descubrir que tu hijo es simultáneamente víctima y acosador puede ser abrumador, pero no estás solo en este proceso. Con el enfoque adecuado, que combine firmeza y comprensión, es posible romper este ciclo de violencia. La intervención temprana, coordinada entre familia, centro educativo y profesionales, es la clave para ayudar a tu hijo a superar esta situación.
Recuerda que tu hijo necesita tanto protección como orientación clara sobre límites y consecuencias. Actuando de forma equilibrada y buscando el asesoramiento adecuado, puedes ayudarlo a desarrollar relaciones saludables y a recuperarse del daño sufrido. Estamos aquí para acompañarte en todo el proceso legal y educativo que necesites.